Una dieta variada es más saludable

Las propiedades de una buena alimentación

Comer no tiene por qué ser algo aburrido, hay muchos tipos de alimentos que son deliciosos y saludables.

Frutas.

Dentro de las frutas, que de por sí son consideradas comida sana y que además tienen mucho sabor, están las manzanas, que son ricas en fibra, vitamina C y antioxidantes. Las paltas son diferentes a las demás frutas, pues están llenas de grasas saludables en vez de carbohidratos, además de tener mucha fibra, potasio y vitamina C. Los plátanos son la fuente natural de potasio, también tienen altos niveles de vitamina B6 y fibra. Los arándanos tienen una alta concentración de antioxidantes; las naranjas son ricas en vitamina C; las frambuesas y frutillas tienen niveles bajísimos de carbohidratos y calorías y en vez están llenos de vitamina C y manganeso, que ayuda a la acción de las enzimas y por lo mismo a mejorar nuestro metabolismo.

Carnes.

Es un mito aquel que dice que la carne hace daño a nuestro cuerpo. Sin procesar y bien cocida, la carne genera muchos más aportes saludables que otra cosa. La carne magra es aquella constituida por pura fibra muscular, con casi un nulo porcentaje de grasa y mucha proteína y hierro. Las pechugas de pollo también son una gran fuente de proteínas y nutrientes, con bajos índices de grasa y calorías. El cordero, a pesar de ser muy grasoso, es rico en Omega-3.

Frutos secos.

A pesar de tener altos niveles de grasa y calorías, muchos estudios han determinado que los frutos secos pueden ayudarte a perder peso, y aportan varios nutrientes que la gente no consume a menudo, como magnesio y vitamina E. Las almendras tienen estos nutrientes, y muchos antioxidantes, que ayudan a perder peso debido a que acelera tu metabolismo. La chía es uno de los alimentos con la densidad nutritiva más alta que hay, pues 30 gramos de esta semilla contiene 12 gramos de fibra, además de lo compuesto por el magnesio, manganeso, calcio y otros. Los cocos tienen muchísima fibra y ácidos grasos llamados triglicéridos de media cadena, que son ideales a la hora de ganar peso saludablemente. El maní contiene muchísimos nutrientes y antioxidantes y si bien la mantequilla de maní también es sana, hay que tener cuidado con su consumo pues tiene mucho más calorías que el maní en sí, una cortina de grasa para tu cuerpo.

Vegetales.

Nadie puede discutir lo saludable que son los vegetales, teniendo una variedad tremenda para escoger a lo largo de todo Chile. Tenemos los espárragos, bajos en carbohidratos y calorías, pero llenos de vitamina K. Los pimentones, en cualquiera de sus variedades, son una gran fuente de antioxidantes y vitamina C. El brócoli y la coliflor son de los vegetales más ricos en proteína, fibra y vitaminas K y C. Las zanahorias además poseen antioxidantes carotenoideos, que se encargan de eliminar los radicales libres del cuerpo. El pepino es prácticamente pura agua, pero igualmente tiene varios nutrientes y vitamina K. El ajo contiene alicina, un componente bioactivo que dentro de sus múltiples beneficios mejora la respuesta del sistema inmune. La col rizada se ha vuelto extremadamente popular por sus virtudes antioxidantes y por su supuesta acción anticancerígena. A pesar de su fuerte sabor, la cebolla posee propiedades únicas en el combate de enfermedades cardiovasculares, resfríos y el desarrollo de probióticos en el tracto digestivo. Los tomates, aunque técnicamente son una fruta, están llenos de potasio y vitamina C.

Pescados.

Los pescados y mariscos son ricos en ácidos grasos Omega-3 y estudios han demostrado que la gente que consume estos tiende a vivir mucho más, reduciendo también el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, demencia senil y depresión. EL salmón contiene abundante vitamina D; las sardinas por si contienen la mayoría de los nutrientes requeridos por el ser humano para vivir, siendo una de las comidas más nutritivas que existen; los crustáceos y los camarones son bajos en calorías, pero altos en nutrientes como el selenio y la vitamina B12. La trucha y el atún son altamente proteicos.

Granos, semillas y legumbres.

Existen diferentes tipos de granos, algunos de ellos más sanos que otros. El arroz integral, por ejemplo, contiene buenas cantidades de fibra, vitamina B1 y magnesio. La avena posee una fibra llamada beta-glucano, entre cuyas propiedades se encuentran reducir el colesterol y los niveles de glucosa en la sangre, fortalecer el sistema inmune, entre otros. La quínoa se ha vuelto muy popular por su aporte proteico.

Dentro de las legumbres, los granos verdes, los porotos y las lentejas si bien son poco el aporte debido al bloqueo que ocasionan en la digestión, son una fuente de proteínas para dietas sin la ingesta de carnes.

Lácteos.

Hay personas que no pueden tolerar los lácteos, pero son parte de una alimentación rica en calcio y ácidos grasos. El queso tiene la misma cantidad de nutrientes que la leche, incluyendo el calcio. La leche entera posee minerales, vitaminas, proteína animal y grasas saludables, además del más alto contenido en calcio que puede consumir el hombre. El yogurt además incluye las bacterias probióticas, importantes en la digestión.

Aceites.

Los aceites y mantecas no tienen mucho que hacer, excepto el aceite de coco, lleno de triglicéridos de media cadena y el aceite de oliva extravirgen, que contiene grasas monosaturadas y antioxidantes beneficiosos para enfermedades del corazón.

En resumen, la mayoría de los alimentos sin procesar mantienen propiedades beneficiosas para el ser humano en su alimentación, por lo que una dieta equilibrada que incorpore la ingesta periódica de las categorías mencionadas te ayudará a mantener un balance entre comer rico y comer sano.